Dos me parecen los textos más espirituales de este primer libro. La vocación de Samuel y la elección de David como rey. Por una vez -y sin que sirva de precedente- voy a seleccionar ambos, porque sería injusto dejar uno fuera.
El primero de ellos es la historia de la vocación de Samuel. Es quizás el versículo más utilizado de la Biblia para hablar de la disponibilidad a escuchar a Dios y a su Palabra.
1 Samuel 3,10
"Entonces vino el Señor, se acercó, y llamó como las otras veces: «¡Samuel, Samuel!». El respondió: «Habla, porque tu servidor escucha»."
El segundo es el descarte que a través del profeta Samuel Dios hace de los hermanos de David antes de escogerlo como futuro rey de Israel. Dios escoge al sencillo, al insignificante, a lo que no cuenta para el mundo para llevar a cabo sus planes. Realmente no tiene desperdicio...

